Exposición videográfica “Corpografías Seiscientos tres metros” de la grancanaria Raquel Ponce hasta el 24 de julio de 2011 en el Area 60 del TEA

La huella como residuo, como forma de la ausencia. La constatación de una existencia. Marcas DEL cuerpo y SOBRE el cuerpo. Señales en un espacio que se intuye ingrávido, inestable, escurridizo. Rastros de la magnitud de un cuerpo que desaparece para poder existir.

El cuerpo propuesto por Raquel Ponce es un cuerpo-imagen, cuerpo-pantalla-espejo, cuerpo-superficie, cuerpo-contorno. Explora los márgenes de la representación, fuerza la significación de la huella, su capacidad para generar significado a través de su propia presencia, en la búsqueda de un cuerpo no sólo político y social, sino un “cuerpo cuerpo”, que redunda en su naturaleza física, ejecutor, objetual y vehicular que acciona para convertirse más tarde en ausencia. Objeto y sujeto, la envoltura de un interior que nunca podrá ser visto. Una entidad que dibuja su propio rastro y ese rastro es la esencia misma de lo que hubo. El recuerdo es lo que permanece de lo efímero.

Los trabajos videográficos  que conforman la exposición “Corpografías”  se mueven en una dirección que discurre desde el pre-marcado de la materia corporal, derivando en un marcado y re-marcado insistentes. Pre-significar, significar, re-significar la imagen de la propia identidad, donde el video es la herramienta ideal para ayudar a multiplicar esas capas de significación. El hecho performático, el registro de una experiencia viva, la acción reiterada, el desarrollo cuasi-obsesivo, la presencia reincidente de la artista, generan una cuota de extrañamiento en la percepción de lo que se sucede, como se sucede y cuando se sucede. Un ejercicio vital que toma asentamiento en la propia trayectoria de la artista, que transcurren en todo momento por aquellas disciplinas escénico-artísticas donde la presencia física y su estudio integral es fundamental.

Nuestro cuerpo no acaba en el cuerpo visible. Se extiende en todos esos trazos-huellas que el transcurso del tiempo inscribe en nuestra existencia y que inconscientemente devolvemos con la misma insistencia. Esas improntas que todo individuo, aún en contra de su voluntad, deja cinceladas en los espacios que transita, en el tiempo que habita, en la memoria de otros individuos.

Gregorio Viera

Anuncios

~ por lolaperezg en 8 junio 2011.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: